Se trata de una pulsera personalizada de plata de ley 925 con baño de oro de 18 quilates, ¡una auténtica obra de artesanía! Esta pulsera de plata de ley 925 está hecha a mano y creada por el fabricante de joyas JINGYING; es muy delicada y preciosa, y resulta adecuada para diferentes ocasiones.